Al estar situado en el municipio donde sale el Sol, el Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) aprovechará a partir del segundo semestre del 2017 la energía que generen mil 500 paneles, a través de la tecnología de un huerto solar, lo que permitirá producir el autoconsumo de energía eléctrica.

Se trata de la primera planta fotovoltaica que albergará la Universidad de Guadalajara (UdeG). De acuerdo con las autoridades, pretende producir hasta 499 kilowatts y ser el primer complejo universitario del país que albergue un proyecto de energías limpias.

Misael Robles Robles, coordinador del Programa Universitario Integral de Transición Energética (PUITE), informa que el costo de este huerto solar será de 14 millones de pesos, provenientes de la partida federal ordinaria de la máxima casa de estudios.

Explica que una de las principales ventajas de este modelo será que podrán exentarse del pago de kilowatts más caros por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y se podrá vender el excedente de energía a la paraestatal.

La construcción del huerto solar correrá a cargo de la empresa del sector energético, Global Solar, en un terreno de media hectárea, ubicado a un costado del Instituto de Energías Renovables del plantel.
Además de dejar de emitir 625 toneladas de dióxido de carbono CO2 al ambiente, la planta se convertirá en un espacio de experimentación vivo para los alumnos del plantel, principalmente de los que cursan la Ingeniería en Energía.

Una vez que la planta se encuentre en funciones, los estudiantes podrán realizar prácticas profesionales, investigaciones y trabajos académicos, explica Ricardo Villanueva, rector del CUTonalá.

“El huerto va a producir poco más de la energía que estamos consumiendo, será la primer escuela en el país que toda la energía que consume será solar. Además, será un laboratorio viviente para nuestros alumnos”.

Este esquema de energías limpias se replicará a otros centros universitarios, para lo que el PUITE inició, desde el año pasado, un estudio que permitirá determinar el perfil de consumo de energía de todos planteles de la máxima casa de estudios.

Carmen Rodríguez Armenta, coordinadora de Administración de la UdeG, acentúa que se tiene un avance del 35 por ciento en este estudio.

Aclara que no todos los centros universitarios podrán albergar una planta fotovoltaica, ya que se requiere una extensión de por lo menos media hectárea y la llegada directa de luz. Sin embargo, responde que todos los planteles deberán contar con proyectos de energías limpias.

CLAVES

Huerto solar

• Extensión: cinco mil metros cuadrados.
• Ubicación: a un costado del Instituto de Energías Renovables.
• Costo: 14 millones de pesos.
• Tiempo de obra: 120 días.
• Paneles solares: 1,500.
• Capacidad: producirá 499 kilowatts, lo que representa dejar de emitir 625 toneladas de CO2, plantar cinco mil 241 árboles o evitar quemar 23 mil litros de petróleo.

Prácticas de sustentabilidad

• Aplican un sistema de enfriamiento en cinco edificios, que funciona con energía eólica.
• Hay la instalación de 148 lámparas de celdas fotovoltaica.
• Se cuenta con avances en el proyecto de monitoreo energético: se construyeron dos de los 10 sensores trifásicos para recabar información sobre el consumo de energía.
• Y la construcción del quiosco fotovoltaico; que tiene la capacidad de generar 2.2 kilowatts para alimentar a 150 celulares y 20 laptops.

Renovarán kiosco solar

Aunque el kiosco fotovoltaico, instalado en una de las áreas más concurridas del CUTonalá, tiene la capacidad de carga 150 celulares y 20 computadoras portátiles, se utiliza menos de lo esperado.

Por ello, Eduardo Padilla y Flavio Salazar, estudiantes del primer semestre en la Ingeniería en Energía, se han fijado la meta de remodelarlo y explotar al máximo su funcionamiento.

A través de un censo, los jóvenes constataron que el número de usuarios llega, apenas, a entre 12 y 10 personas. Además, a un año de su construcción, las instalaciones se han deteriorado, ya que las repisas para colocar las laptops se cayeron.

Ante este panorama, los jóvenes han emprendido un proyecto de recuperación que incluye la instalación de bancas, wifi, la ampliación de los 18 enchufes y jornadas de socialización, para que se convierta en un espacio de convivencia.

Además, el rector del CUTonalá, Ricardo Villanueva, confirma que este año se instalará el segundo kiosco fotovoltaico.

CRECERÁN SISTEMAS DE ENERGÍAS LIMPIAS

Los proyectos de generación de energías limpias no terminarán con la instalación de la planta fotovoltaica en el Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá), ya que se buscará ampliar estos modelos.

A reserva de analizar el funcionamiento del huerto solar, que comenzará a funcionar en julio de este año, Ricardo Villanueva Lomelí, rector del plantel, informa que pretenden crecer su capacidad.

Para ello, deberán revisar los lineamientos de la Reforma Energética, ya que el tope permitido es la generación de 499 kilowatts, capacidad que pretende producir la planta fotovoltaica que se construye en el CUTonalá. Además, pretenden llegar a más acuerdos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Villanueva Lomelí subraya que el proyecto del huerto solar tiene la capacidad de abastecer el consumo energética actual. No obstante, el crecimiento de la matrícula y la construcción de infraestructura pendiente obligarán a incrementar la extensión de la planta fotovoltaica o implementar otros proyectos.

Para ello, responde, se han analizado diversas opciones. Entre éstas, instalar paneles solares en cada uno de los nuevos edificios, con el fin de que generen su propio autoconsumo de energía eléctrica.

“Si no se puede continuar extendiendo la capacidad del huerto solar estaríamos viendo la posibilidad, en un futuro, de que cada edificio tenga la capacidad de generar su propia energía solar”.

Hasta el momento, el CUTonalá cuenta con lámparas solares en los pasillos de la universidad, un sistema de aire acondicionado en cinco edificio, cuyo enfriamiento se genera con energía de una presa, luz tipo led en todas las aulas y un kiosco que puede alimentar a dispositivos tecnológicos. Para los proyectos futuros, los estudiantes del centro universitario han levantado la mano para participar en los sistemas de generación de energías que surjan a partir del funcionamiento de la planta.

Axell Sutton Antonio, representante de los estudiantes de la División de energía, comenta que hay una gran cantidad de estudiantes de dicha ingeniería, Ciencias Computacionales y Nanotecnología interesados en hacer las prácticas profesionales y las investigaciones.

Crean proyectos amigables con el medio ambiente

La actividad universitaria en el Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) ha traspasado las barreras de la dinámica académica en las aulas al terreno de la práctica, mediante el diseño de proyectos encaminados, en su mayoría, a contribuir con el medio ambiente.

Desde sus inicios, en 2014, el plantel ha albergado las propuestas de los estudiantes, que se han transformado en proyectos de utilidad para los cinco mil alumnos o en organizaciones civiles que involucran a las diversas materias que allí se imparten.

Los promotores de esta unión de esfuerzos ha sido encabezada por los estudiantes de la Ingeniería de Energía, Nanotecnología y Ciencias Computacionales, que engloba a alrededor de mil 500 jóvenes.

La coordinación estudiantil se ha consolidado a tal nivel que los alumnos buscan tener presencia en la Cumbre de Energía para Estudiantes, que este año se llevará a cabo en Yucatán.

Nacen los “Ecoguerreros”

Durante las últimas dos semanas, un equipo integrado por 12 estudiantes del CUTonalá se ha dado a la tarea de recolectar, dividir y estudiar el potencial energético de la basura que generan los cinco mil alumnos del plantel.

La agrupación que impulsa el estudio, denominada los “Ecoguerreros”, explica que la finalidad es analizar la reutilización que pueden tener los desechos para contribuir con el medio ambiente.

Hasta el momento, han analizar las posibilidades de generar biocombustible con plástico, construir una casa de papel y a largo plazo obtener una certificación ambiental en materia de generación de residuos. Se otorga por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) una vez que se cumplieron una serie de requisitos.

Los planes y proyecciones de los “Ecoguerreros” surgen en el “Ecobarrio”, una pequeña terraza construida con plantas y en un vivero que, curiosamente, está rodeado del humo de las ladrilleras que se ubican en la parte trasera del CUTonalá.

GANA BECA

Directo a Massachusetts

Tras participar en la creación de una aplicación que pretende mejorar la movilidad de la ciudad, Genaro Bueno Gutiérrez se ganó un lugar en la beca de emprendimiento en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Con tan sólo 23 años de edad, el joven contribuyó en el diseño de “Godin”, herramienta tecnológica que denominó como “un planeador” y que permite a los usuarios del transporte público saber la hora exacta en la que arribará el transporte público, así como la ubicación.

Al igual que otras cinco personas, Genaro Bueno tendrá la oportunidad de pasar la última semana de mayo conociendo las últimas tendencias en innovación y tecnología, de mano de expertos de talla internacional.

Para el joven, el uso eficiente de energía se encuentra en todas partes. Por ello, señaló que la beca que adquirió le servirá para “pulir” los proyectos de energía eólica que pretende implementar a lo largo de su noveno semestre en la Ingeniería de Energía.

INFORMADOR

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here