GANA PROFESORA POBLANA PREMIO POR DISMINUIR LA VIOLENCIA EN ESTUDIANTES

Tenampulco es un municipio que está a más de cinco horas de la capital poblana y colinda con Veracruz. No es Pueblo Mágico ni tiene alguna otra distinción pero vio nacer a la maestra Rosa María Garzón Hernández, quien el pasado 7 de septiembre fue galardonada con el Premio ABC de la asociación civil Mexicanos Primero, por fomentar una estrategia que busca, mediante talleres con los padres de familia, inhibir la violencia en los alumnos.

La docente es supervisora de la zona 83 de Educación Preescolar de Puebla y desde hace casi cuatro ciclos escolares diseñó una estrategia para regresar a los paterfamilias el interés por saber quiénes son sus hijos, quiénes son sus amigos y cuáles son sus metas.

En entrevista con EL SOL DE PUEBLA, la maestra explicó que la medida “convivencia sana y pacífica” ahora ya es una prioridad para el sistema educativo nacional, pero hace algunos años no lo era.

Las escuelas a cargo de Garzón Hernández comenzaron a aplicar el esquema “Renovar el pacto entre la escuela y la familia”, mediante talleres con padres de familia y maestras. En esencia, los talleres muestran a los padres la corresponsabilidad de educar a los hijos, pues algunas personas todavía tienen arraigada la ideología de que la escuela tiene la obligación de educar a los alumnos.
La docente decidió participar en la convocatoria porque considera que la estrategia en la que participan las maestras de la zona, podría ser un ejemplo a nivel estatal y nacional para que otras escuelas la lleven a cabo y no se olviden de que los alumnos son seres humanos que saldrán a las calles en algunos años para ser mujeres y hombres que lleven al país.

La organización premió a 11 docentes de México por “ir más allá de su entorno y promover cambios significativos en el aprendizaje de las comunidades escolares”.

Para no olvidar el papel de la familia en la educación de los menores de preescolar, las maestras de la zona 83 se encargan de establecer –conjuntamente con los padres– algunas normas para los alumnos, con las que se formen hábitos.

Guardar los juguetes en el hogar y los materiales de trabajo en las escuelas es una medida sencilla pero que les genera enseñanza-aprendizaje.

Rosa María Garzón agregó que parte de la estrategia es reforzar habilidades sociales, dentro de lo que se encuentra utilizar “palabras mágicas” para saludar, despedirse, ser agradecidos y pedir disculpas, que parecerían cosas comunes pero que algunos adultos ya no practican.

“Todas las palabras mágicas implican una práctica de valores como el respeto, la tolerancia, la gratitud, y a nivel de maestras también tenemos acciones enfocadas a esto”, dijo la entrevistada, quien destacó que constantemente las docentes diseñan tácticas (juegos o dinámicas) en las que los alumnos aprendan a resolver conflictos pacíficamente.

La estrategia se efectúa con 500 alumnos y alrededor de mil padres de familia, que son los que pertenecen a la zona.

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