Para explotar al máximo las capacidades de los alumnos con que trabajarán, es clave que los docentes del Centro Educativo para Altas Capacidades (Cepac) estén bien preparados.

El Cepac es un modelo educativo especial que tiene como fin evitar que los menores con alto coeficiente desaprovechen el desarrollo de sus aptitudes.

“Trabajar con estos niños implica conocer las necesidades y características de ellos. Hay que preparar a los maestros para saber que la clase se abre al debate, en que el alumno va a cuestionarte, que el aprendizaje será horizontal, que el alumno contribuye a la generación del conocimiento y que lo que tú haces es mostrarle opciones, pero la decisión es de él”, comentó José Ángel Moyano Cañero, coordinador general de Alta Capacidad de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ).

Los docentes que impartan clases serán capacitados en matemáticas por la University College of London, en tecnología por Intel y Google Education, en inglés por la Universidad de Cambridge y en ingeniería y ciencias por la Universidad de Tel Aviv.

Pero no sólo recibirán la capacitación en áreas del conocimiento, también les enseñarán a acoplarlo al modelo educativo por proyectos, que será con el que se trabaje. “Por ejemplo, la University College of London capacita al docente en matemáticas, pero no sobre un clase de matemáticas regular, sino sobre una clase de habilidad matemática, que es la que requieren los niños”, dijo Francisco Chávez Rangel, coordinador de asesores de la dependencia estatal.

A finales de mayo se platicará con los profesionistas que saquen los mejores puntajes en la evaluación docente y se les propondrá tener una plaza de tiempo completo en esta escuela. A partir de ello, se seleccionará a siete, que serán los que estén a cargo de los grupos de primaria.

El secretario de Educación, Francisco Ayón, aseguró que este año se abrirán una secundaria y una preparatoria con las mismas características, para que los niños que tuvieron una educación excelente en primaria no se estanquen al llegar a la educación media y media.

Una escuela sin pizarrón

Luego de que la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) anunciara que crearía el Centro Educativo para Altas Capacidades (Cepac), Francisco Ayón López, titular de la dependencia, lo describió como “una escuela sin pizarrón, sólo con niños frente a mesas de trabajo interactivas”, ya que los alumnos estudiarán mediante proyectos y no con materias específicas. “Vamos a dar un paso al frente, trabajando con un modelo que rompe el esquema y que permite que el niño investigue, descubra, conecte, diseñe, cree y reflexione, es decir, que el conocimiento sea totalmente integrado. Aquí no vamos a trabajar mediante áreas, sino mediante proyectos”, dijo José Ángel Moyano Cañero, coordinador general de Alta Capacidad en SEJ.

Renata Chávez parece una niña normal de siete años. Es delgada, alta y está mudando dentadura. Nada extraordinario. Sin embargo, su madre, Gabriela Paganani sabe que no es así. Su hija siempre ha sido demasiado despierta, perceptiva y hace preguntas que no van de acuerdo a su edad.

“Lo que podía ver, a partir de platicar con amigas, del kínder a donde llevaba a Renata era que mi hija hacía preguntas, comentarios o cosas, que las otras no”. Por ejemplo, Gabriela tiene muy presente un día en el que su hija, de no más de cinco años, comenzó a llorar. “Yo le pregunté ‘¿qué tienes?’. Y me dijo, ‘mamá, es que estoy muy triste, porque ¿qué va a pasar el día en que ustedes (sus padres) se mueran?’”.

Fue hasta hace casi un año y medio cuando Gabriela llevó a la menor con una psicóloga, quien le aplicó pruebas de coeficiente intelectual y concluyó que era una niña superdotada. “Después de la primera sesión, me dijo que iba a hacerle un estudio, para saber qué estaba pasando. Sé que es una prueba que se hizo en Europa y se divide en seis etapas. Me dan los resultados, me dicen que mi hija es superdotada y que tengo un camino muy difícil porque en nuestra ciudad no hay escuelas para ellos y que todo es trabajo de los padres”.

Renata tiene un IQ de 123 puntos, aunque la psicóloga asegura que una de las pruebas no fue aplicada correctamente, por lo que tendrá que repetirlas y, seguramente, su puntaje será más alto.

Desde que Gabriela recibió los resultados, su dinámica ha cambiado mucho. “La niña pensaba que yo no la quería porque todo el tiempo estaba trabajando, entonces ahora le prestó más atención”.

Comenta que entiende mucho más a su hija y, con lágrimas, cuenta lo culpable que se siente por no haberlo hecho antes. “Tengo mucho miedo de que esos primeros seis años de su vida la marquen para siempre, porque yo sí la regañaba mucho”.

Gabriela buscará un espacio para Renata en el Centro Educativo para Altas Capacidades de Jalisco (Cepac) que anunció el Gobierno del Estado hace una semana. “Me gusta vivir el presente, pero lo que sí quiero es un buen futuro para ella. Pero, por ahora, lo que quiero es que siga siendo una niña”.

INFORMADOR

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here